La investigación y la innovación en CERNA nacen de problemas reales detectados en proyectos técnicos. No entendemos la I+D+i como una actividad aislada, sino como una forma de mejorar metodologías, desarrollar herramientas útiles y anticipar necesidades del sector forestal, ambiental y territorial.
Trabajamos sobre retos concretos: ordenar información compleja, mejorar procesos de gestión, integrar datos territoriales, facilitar la toma de decisiones y convertir el conocimiento técnico en soluciones aplicables.
Desarrollamos proyectos vinculados a la gestión forestal, el análisis territorial, la digitalización de procesos y la creación de soluciones técnicas aplicables.

Diseñamos y mejoramos herramientas digitales orientadas a organizar información, documentar procesos y facilitar la gestión técnica de montes, recursos y actuaciones.

Aplicamos cartografía digital, visores territoriales y sistemas de información geográfica para analizar datos espaciales y hacerlos accesibles a equipos técnicos y entidades.

Trabajamos con modelos y criterios de análisis que permiten comparar escenarios, priorizar alternativas y apoyar decisiones estratégicas sobre el territorio.

Transformamos procedimientos técnicos en flujos de trabajo más claros, trazables y eficientes, reduciendo errores y mejorando la disponibilidad de información.

Integramos datos remotos, imágenes, información geoespacial y análisis temporal para caracterizar el territorio y mejorar el seguimiento de recursos naturales.
La innovación aplicada necesita contraste, validación y transferencia. Por eso trabajamos en colaboración con agentes técnicos y científicos que ayudan a convertir ideas, métodos y desarrollos en soluciones útiles para contextos reales.
El concepto de Gestión Forestal Sostenible conlleva una serie de criterios que pueden ser una guía para la gestión de los bosques y del paisaje (Farrell et al., 2000). Se trata de un proceso dinámico de crear decisiones basadas en el equilibrio entre los diferentes parámetros estudiados. Para esto es necesario un conocimiento interdisciplinar a nivel región/paisaje. El/La gestor/a debe responder a las demandas de la sociedad, y el/la investigador/a a las demandas del gestor o gestora.
La Conferencia de Ministros sobre la Protección de los Bosques en Europa de 1993 acordó la definición normalizada de la gestión forestal sostenible: «La administración y utilización de los bosques y montes de manera y a un ritmo que mantenga su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, vitalidad y su potencial para cumplir, ahora y en el futuro, sus funciones ecológicas, sociales y económicas, a escala local, nacional y global, sin causar daño a otros ecosistemas».
En diciembre de 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) adoptó la definición de gestión forestal sostenible que ha sido más ampliamente aceptada entre los gobiernos: «Concepto dinámico en evolución que tiene por objetivo mantener y aumentar el valor económico, social y medioambiental de todos los tipos de bosques, en beneficio de las generaciones presentes y futuras. Consta de siete puntos característicos: (i) extensión de los recursos forestales; (ii) diversidad biológica forestal; (iii) salud y vitalidad de los bosques; (iv) funciones productivas de los recursos forestales; (v) funciones de protección de los recursos forestales; (vi) funciones socioeconómicas de los bosques; y (vii) marco normativo, institucional y de políticas.
La Gestión Forestal Sostenible garantiza la conservación del medio ambiente y la utilización de los recursos forestales racionalmente a través de medidas y actuaciones tendentes a su preservación, asegurando de este modo, un equilibrio entre los aspectos sociales, ambientales y económicos a través de la implicación de los diferentes sectores sociales.