La planificación estratégica en el ámbito territorial, forestal y ambiental no debe entenderse como un trámite formal. Es una herramienta para dar coherencia a las políticas públicas, coordinar actores, priorizar recursos y convertir objetivos generales en actuaciones concretas.
En CERNA abordamos la planificación como un proceso técnico, operativo y territorial, capaz de conectar normativa, diagnóstico, viabilidad, seguimiento y toma de decisiones.
No abordamos la planificación como una simple elaboración de documentos. Partimos de una lectura completa del marco normativo, los objetivos institucionales, las limitaciones operativas y presupuestarias, los actores implicados y el contexto territorial real.

Instrumentos de ordenación forestal, ambiental y territorial (PORF, PORN, PRUG, PGOM…)

Planes de emergencia, gestión de riesgos, infraestructuras municipales, financiación y tramitaciones.

Proyectos ambientales, restauración, ordenación de espacios naturales, evaluación de impactos
Trabajamos con administraciones públicas, entidades gestoras, organismos sectoriales y equipos técnicos que necesitan ordenar decisiones complejas, justificar actuaciones y avanzar con una hoja de ruta clara.
Podemos ayudarte a definir objetivos, analizar escenarios y convertir la planificación en una hoja de ruta útil para la gestión.
El concepto de Gestión Forestal Sostenible conlleva una serie de criterios que pueden ser una guía para la gestión de los bosques y del paisaje (Farrell et al., 2000). Se trata de un proceso dinámico de crear decisiones basadas en el equilibrio entre los diferentes parámetros estudiados. Para esto es necesario un conocimiento interdisciplinar a nivel región/paisaje. El/La gestor/a debe responder a las demandas de la sociedad, y el/la investigador/a a las demandas del gestor o gestora.
La Conferencia de Ministros sobre la Protección de los Bosques en Europa de 1993 acordó la definición normalizada de la gestión forestal sostenible: «La administración y utilización de los bosques y montes de manera y a un ritmo que mantenga su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, vitalidad y su potencial para cumplir, ahora y en el futuro, sus funciones ecológicas, sociales y económicas, a escala local, nacional y global, sin causar daño a otros ecosistemas».
En diciembre de 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) adoptó la definición de gestión forestal sostenible que ha sido más ampliamente aceptada entre los gobiernos: «Concepto dinámico en evolución que tiene por objetivo mantener y aumentar el valor económico, social y medioambiental de todos los tipos de bosques, en beneficio de las generaciones presentes y futuras. Consta de siete puntos característicos: (i) extensión de los recursos forestales; (ii) diversidad biológica forestal; (iii) salud y vitalidad de los bosques; (iv) funciones productivas de los recursos forestales; (v) funciones de protección de los recursos forestales; (vi) funciones socioeconómicas de los bosques; y (vii) marco normativo, institucional y de políticas.
La Gestión Forestal Sostenible garantiza la conservación del medio ambiente y la utilización de los recursos forestales racionalmente a través de medidas y actuaciones tendentes a su preservación, asegurando de este modo, un equilibrio entre los aspectos sociales, ambientales y económicos a través de la implicación de los diferentes sectores sociales.