La gestión de terrenos rurales no se limita a conocer una superficie o una referencia catastral. Requiere interpretar la realidad física, jurídica, documental y territorial de cada finca.
En CERNA acompañamos a propietarios, entidades y administraciones en la gestión técnica y documental de terrenos y fincas rústicas, aportando claridad, seguridad jurídica y coherencia territorial.
Estudiamos la situación física, territorial y documental de terrenos rurales para identificar condicionantes, oportunidades y necesidades de gestión.
Trabajamos con cartografía, referencias catastrales, límites, superficies y documentación territorial para aportar una visión clara de la propiedad.
Organizamos información técnica, administrativa y registral para facilitar procesos de regularización, actualización o transmisión.
Analizamos el potencial productivo, forestal, ambiental o patrimonial de fincas y terrenos para apoyar decisiones de uso, inversión o gestión.
Acompañamos a propietarios, comunidades, empresas y administraciones en la toma de decisiones sobre terrenos rurales.
Elaboramos documentación técnica para trámites, expedientes, consultas, procesos de transmisión y gestión patrimonial.

Información ordenada sobre recursos, estado del territorio y condicionantes de gestión.

Preparación de información técnica para expedientes, consultas, transmisiones o procesos administrativos.

Mapas, delimitaciones, superficies, referencias espaciales y documentación gráfica para apoyar decisiones.

Análisis del potencial de uso, aprovechamiento, conservación, gestión forestal o valorización patrimonial.

Identificación de limitaciones, incoherencias, afecciones, oportunidades y necesidades de regularización.

Propuesta ordenada de pasos, prioridades y documentación necesaria para avanzar con seguridad.
Marco general para la planificación y gestión técnica del territorio.
Planificación, ordenación y seguimiento técnico de espacios forestales.
Ordenación de recursos cinegéticos y equilibrio territorial.
Soporte espacial para delimitación, análisis territorial y toma de decisiones.
El concepto de Gestión Forestal Sostenible conlleva una serie de criterios que pueden ser una guía para la gestión de los bosques y del paisaje (Farrell et al., 2000). Se trata de un proceso dinámico de crear decisiones basadas en el equilibrio entre los diferentes parámetros estudiados. Para esto es necesario un conocimiento interdisciplinar a nivel región/paisaje. El/La gestor/a debe responder a las demandas de la sociedad, y el/la investigador/a a las demandas del gestor o gestora.
La Conferencia de Ministros sobre la Protección de los Bosques en Europa de 1993 acordó la definición normalizada de la gestión forestal sostenible: «La administración y utilización de los bosques y montes de manera y a un ritmo que mantenga su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, vitalidad y su potencial para cumplir, ahora y en el futuro, sus funciones ecológicas, sociales y económicas, a escala local, nacional y global, sin causar daño a otros ecosistemas».
En diciembre de 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) adoptó la definición de gestión forestal sostenible que ha sido más ampliamente aceptada entre los gobiernos: «Concepto dinámico en evolución que tiene por objetivo mantener y aumentar el valor económico, social y medioambiental de todos los tipos de bosques, en beneficio de las generaciones presentes y futuras. Consta de siete puntos característicos: (i) extensión de los recursos forestales; (ii) diversidad biológica forestal; (iii) salud y vitalidad de los bosques; (iv) funciones productivas de los recursos forestales; (v) funciones de protección de los recursos forestales; (vi) funciones socioeconómicas de los bosques; y (vii) marco normativo, institucional y de políticas.
La Gestión Forestal Sostenible garantiza la conservación del medio ambiente y la utilización de los recursos forestales racionalmente a través de medidas y actuaciones tendentes a su preservación, asegurando de este modo, un equilibrio entre los aspectos sociales, ambientales y económicos a través de la implicación de los diferentes sectores sociales.